Origen del tango, la milonga y el candombe.

Fonte:

http://www.affairesjs.com/tango__milonga.htm

Origen del Tango, la Milonga y el Candombe.
En el Río de la Plata en la época colonial, los esclavos traídos por españoles y portugueses, formaron junto los inmigrantes s, un crisol que hoy es parte de nuestras vidas y conforma la cultura Rioplatense. Esa fusión engendro a nuestra música y baile. Detenernos a estudiarlos significa darles el lugar que se merecen y entender lo que somos.

El candombe.
Los traficantes ríoplatenses clasificaban los esclavos por su procedencia. El origen de cada esclavo, la “nación” de la que provenía, pautaba diferencias físicas y culturales que los compradores tomaban muy en cuenta. Cada zona africana comprendía varias tribus que los traficantes denominaron “naciones”. Esta terrible clasificación, resulto sin embargo beneficiosa, dado que permitió a los esclavos conservar conciencia de su origen, y el nombre de su “nación” nativa.

Las “Naciones”:

Luego se llamó “naciones” al lugar donde los esclavos de cada zona se reunían a recrearse y asi mantener algo de su cultura originaria. Estas reuniones se celebraban siempre sin llegar al concepto patriótico ni mucho menos conspirativo. De todos modos los “amos” temieron que el hecho de que sus esclavos se reúnan en lugares cerrados e inaccesibles a los blancos, pudiera fomentar ideas libertarias, lo que terminó provocando la prohibición y el cierre de las “Naciones”.

Los primeros candombes en la banda oriental del Plata: En Montevideo, luego del cierre de las “Naciones”, se permitió a los esclavos no trabajar en los días festivos y participar en las celebraciones; es así que en los feriados salieron a danzar a las calles integrándose a las celebraciones de toda la comunidad Montevideana.

Los personajes del candombe:

En las “naciones” se eligió “rey ” y “reina”, para que representaran la autoridad de la tierra nativa. Con la desaparición de las “naciones”, ese carácter representativo se fue perdiendo, y fueron tomando uno más carnavalesco y popular. La celebración se extendió y se incorporaron blancos que pintaron sus rostros de negro y obtuvieron la denominación de “lubolos”. Así aparecen las primeras comparsas de negros y lubolos, que hoy salen por los barrios Sur y Palermo en la que es la fiesta más popular del Uruguay, “Las Llamadas” (primera semana de febrero).
Al principio en Montevideo colonial, se cargaba la imagen de un santo Negro y se tocaba el tambor detrás de él. Junto a los tambores los personajes que hoy perduran; el “Gramillero” (el brujo), la “mama vieja” (compañera de danza del “gramillero”), el “escobero” (espanta con su bastón los malos espíritus), y los “bailarines” que realizaban una danza llamada “ombligada” (aunque actualmente se sumaron y practican varios estilos de danza). Luego se incorporan las imágenes de lunas y estrellas representando aquellas noches de tambor de Montevideo colonial.

Asi surge el candombe, una danza que toca una  fibra que da en todos los que la bailan la misma nota. El son de los tambores transforma el dolor de la esclavitud y la miseria, en la mueca de una risa a boca llena; mezcla de ceremonias africanas y de la risa infantil rebosante de proverbial alegría que viene de la temprana edad en que estas danzas fueron aprendidas (si esto no es la libertad, algo nos dice que se le ha de parecer).

En la banda oriental del Plata, los candombes se celebraban (y celebran) todos los domingos y festivos (Navidad, Año Nuevo, Día de reyes, 25 de agosto (independencia), 12 de octubre (día de las razas ) y por supuesto en carnaval “Las llamadas”.

El candombe en la banda occidental del Plata:

en Bs.As. los esclavos poblaban todos los rincones siendo de su particular dominio veinte manzanas comprendidas entre las parroquias de San Telmo, Concepción, Sta. Lucia y Montserrat que formaban el famoso barrio del “Mondongo”, vecino a la no menos famosa “Boca”, cuyos habitantes vivían en continuas escaramuzas con sus vecinos del “Mondongo”. Y en los días de candombe el tan-tan alzaba también sus voces.
La ceremonia previa consistía en una misa en los altares de San Benito, Baltasar y Sta. Barbara. Cada “Nación” se reunía en su sede y bailaba y cantaba con ritmos similares a los de Montevideo. Los “reyes” o “presidentes” llevaban una capa que cubría su desnudez o su vestimenta de harapos, porque el Negro en Bs. As. fue maltratado y marginado a la más lamentable indigencia. Pero al ser prohibidas las “naciones”, los esclavos bonaerenses no fueron autorizados a realizar sus ceremonias a cielo abierto ni en ningún otro lugar, siendo perseguida y duramente castigada cualquier manifestacion de su cultura originaria por lo que el candombe no tuvo posterior desarrollo en el margen occidental del Río de la Plata.

En la banda oriental en cambio, se permitieron pero solo celebraciones al aire libre, lo que derivo en que estas trascendieron a la sociedad toda integrandose todo el pueblo a la celebracion.

Los criollos:

en lenguaje Rioplatense el vocablo criollo tiene un solo significado: Nacido en el Río de la Plata.
La expresión “criollo”, conceptúa lo nuestro, purificado de toda mezcla por el solo hecho de haber nacido en esta tierra. El hijo de negros, de españoles, de italianos o de quien sea, nacido y criado en esta tierra, es criollo.
Los criollos negros: El criollo negro poseía bien marcadas las buenas y malas cualidades del criollo: fina malicia, carácter oportunista y alegre, especial disposición para divertirse, sincero en la amistad, servicial, honesto y respetuoso. Fue modelo de obediencia y lealtad. Lo que le valió en Bs. As. la condena de ir en primera fila en todos los ejércitos, su hermano blanco así lo dispuso, tanto que a lo largo de guerras sucesivas la población negra bonaerense casi desaparecio.

El Tango.

La palabra tango ha sido creada por los pueblos Rioplatenses en principio onomatopeya del sonido del tambor “tan-gó” (dos golpes casi simultáneos en el tamboril producen ese sonido). Su origen tanto etimológico como histórico está íntimamente relacionado al candombe.

Los primeros “tangos”:

La primera sociedad de negros y lubolos se fundó en Montevideo en 1867 “La Raza Africana”. Los morenos criollos eran hábiles ejecutantes de cualquier instrumento. Se preparaban con el objeto de salir en comparsas los días de carnaval. Recorrían las calles de la ciudad, cantando y bailando canciones y danzas que ellos componían. Estas eran de tres tipos, candombes , pasos dobles y tangos.El criollo negro es en enorme parte responsable del nacimiento de la milonga y el tango.

Los Tangos:

tenían una estrofa de cuatro versos o de ocho octosílabos de la que se repartía una hoja impresa. Tocaban instrumentos criollos (guitarra y flauta) acompañados de percusión con sonido similar al candombe pero cantada en compás de canción, por un solista y un coro; toda la comparsa lo bailaba, cada uno en su sitio, algo así como un gato lento. Este ritmo fue el antecesor de la milonga asi como el propio candombe.
Los Pasos dobles: similar al paso doble español, con guitarras violines e instrumentos de viento. Los Candombes de los que ya hemos hablado.

Apenas tres años despues, por 1870 en Buenos Aires surgían las primeras agrupaciones carnavalescas, pero formadas por blancos de sociedad. No evocaban al ritmo africano, aunque imitaban el lenguaje de los esclavos. Pintada de negro la mitad de la cara, recorrían las calles del Bs.As. a pie, visitando las familias mas conocidas para bromear, imitando el lenguaje de los negros bozales. La imitación a los negros carnavaleros uruguayos, hizo que adoptaran los llamados tanguitos, pero adaptada música y letra a tono burlesco; bailaban sueltos uno frente al otro, la “negra” frente al “negro”, con pasos adelante y atrás e intercambiando sus lugares.Estas fueron las primeras referencias a “tangos”, aunque de allí a lo que hoy conocemos como Tango aún queda mucha historia por recorrer.
Ni el “tango” de “La Raza Africana” y los Lubolos, ni el “tanguito” de los distinguidos carnavales porteños, es el Tango que los Rioplatenses hemos enviado en las primeras décadas del siglo pasado a conmover las ciudades del mundo.
En este punto recién comienza la historia en los barrios, donde nació , y se crió ese inquieto muchacho Rioplatense que se conoce como Tango, primero como hijo de la Milonga.

La Milonga.

Debido a la la situación política del Rio de la Plata, a partir de 1880 la población militar aumentó mucho. En las proximidades de los cuarteles, surgieron los llamados “cuartos de las chinas”, habitaciones que ocupaban las mujeres que vendían sexo a los batallones, las llamaban “cuarteleras”.
Allí, en las noches de franquicia milica se formaban divertidas reuniones a las que asistían también civiles, donde circulaba el mate la caña y la ginebra, y no se concebía una tertulia de estas sin música, canto y “una vueltita”.
El vocablo milonga denominó tanto al genero musical como a la reunión donde se baila, identidad que se mantiene hasta hoy.
Una vieja cuarteta popular del Plata dice:
“caballeros milongueros
la milonga esta formada;
el que sea mas milonguero
que se atreva y la deshaga”.

El baile:

La milonga nació por y para ser bailada. En las “cuartos de chinas”, ubicados siempre en los suburbios, las parejas bailaban abrazadas, sin recato, los cuerpos en contacto, la mujer siempre retrocediendo.
En los barrios portuarios y sus inmediaciones también existían “cuartos” y casas de bebida. Allí concurrían criollos, marinos de todas nacionalidades o inmigrantes, y trabajaban mujeres recién llegadas o criollas, ese suburbio se conformo entonces “poliglota”. Por esa razón, el baile también era imprescindible para comprenderse en una forma de comunicación donde el recato era letra muerta.
En los”cuartos de las chinas” se escuchaban canciones características que sonaban solo alli. Asi nacian en Montevideo dos nuevos géneros, la Milonga y el Estilo.
Cuando las notas de la milonga se escuchaban, los vecinos (y también alguna vecina) acudían e indefectiblemente les era imposible resistir a la tentación de “dar una vueltita”.

Al nuevo bailable se le llamo Milonga derivado del nombre de la reunión en que se daba.

Y la imaginación de los músicos del suburbio, analfabetos de pentagrama pero sabedores de la melodía, fue creándole el repertorio .
Los músicos criollos, anónimos maestros del “oído” tocaron asi la llamada “milonga”. Sin perjuicio de tocar ademas las importadas como los valses y polkas.

Instrumentos y sentimientos:

Los instrumentos eran generalmente guitarra, violín, flauta, y acordeón. Pero lo destacable no eran los instrumentos su forma de toque que contenia la cadencia del candombe y de aquellos primeros “tangos” de “La Raza Africana”.

La milonga, baile con “cortes”:

Se llamo “corte” en principio a la interrupción del andar de la pareja para lucir sus habilidades el bailarín. Y la costumbre hizo sinónimos a “milonga” y “baile con corte”.
Se expandió muchísimo la Milonga en las orillas montevideanas y en todas las poblaciones del litoral uruguayo. Pero solo en la ciudad y no en la campaña, donde se veía el “abrazo” como indecente e irrespetuoso. Pero no se confunda campaña con los pequeños poblados no exentos de su orilla y suburbio.

Montevideo era entonces el puerto mas frecuentado del Plata, en el hacían largas estadías buques de todas las banderas que luego seguian su ruta para Brasil o Europa; los aledaños del puerto eran un verdadero barrio marítimo donde se hablaban todos los idiomas. Los marinos cubanos trajeron las “habaneras” a mediados de siglo. Las habaneras tienen indudable influencia en la milonga, basta escuchar una habanera para reconocer su raíz negra y un cierto aire a milonga.

Así al negro criollo montevideano, que siempre tuvo un conservatorio en cada oreja, corresponden los honores de fundador, porque debido a las libertades que se le concedieron en esta orilla, pudo desarrollar mejor su don musical y creador. Cosa que en Buenos Aires se impidió debido al sometimiento extremo y condiciones de vida lastimera que se le impuso.

El drama “Juan Moreira” ofreció al publico la primera milonga que se bailó en los escenarios del Plata. El cuadro final se desarrolla en un patio de una casa orillera donde bailan algunas parejas una vuelta de milonga sin corte. Milonga compuesta especialmente por Antonio Podesta titulada “LA ESTRELLA”. Se entrenó en Montevideo en 1889 en famoso local de la calle Yaguarón.

Las Academias:

La popularidad del nuevo baile sugirió en el suburbio un nuevo lucro, y se instalaron salones de baile en todos los barrios Montevideanos.

Fueron muy conocidas las de el Puerto, el Bajo, La Aguada y Cordón. Las mas famosas, “Solis y Gloria” (del Puerto) y la famosísima“Academia San Felipe”, (del barrio orillero del Cubo del Sur llamado entonces “el Bajo”) en cuyo cartel aparecía el sub- titulo “academia de baile” .

La academia San Felipe:

La San Felipe fue la primera y mas importante academia, un clásico, “la academia del corte y la quebrada” abrió en 1880. Ubicada en el bajo montevideano se agitaba a su frente el poderoso oleaje del Plata salado. Era un galpón de madera y zinc,… al fondo del salón había un entarimado para la orquesta. Relatan personas de la epoca…

En 1917, Vicente Rossi refiriendose a la San Felipe escribe :

“Cerró en 1899. Viven pues aun, muchos que la conocieron y describen el ambiente espeso de humo, de mujeres de la peor facha, y compadraje temible con aliento alcohólico…”
“A las mujeres (danzaderas) no se les exigía ningún rasgo de belleza, sino solo que fueran buenas bailarinas,… y lo eran a toda prueba. Las danzaderas, llevadas al capricho de las figuras de su ocasional compañero, debían cuidar no perder el compás para no desacreditarse. Por ello cultivaban el arte de adivinar el desarrollo de aquel trajín… Y no solo milonga se bailaba en las academias, también se bailaba polka, vals, mazurca, chotis y paso doble;… pero todo enérgicamente sometido a la técnica de baile milonguero…”

“De indumentaria, pollera corta sobre enaguas almidonadas, no por exhibirse sino porque con pollera larga habría sido imposible maniobrar en el corte… luego de finalizar la jornada las danzaderas dividían con el empresario la tarifa (unos céntimos) que el cliente les abonaba por cada pieza”. (relatos de personas que concurrieron a la San Felipe recogidos por Vicente Rossi en 1917)

“Guías de flores de papel cruzaban el salón en todas direcciones. Alumbrado a kerosene. Asientos… apenas unos bancos arrimados a la pared en los que se sentaban las mujeres a la espera de la demanda…”.

“La orquesta era dirigida por Lorenzo, un músico criollo que sin saber leer una sola nota orientó un sexteto de tres violines, un flautín, un bajo de metal y un arpa. Cierta noche, la batería de Lorenzo anuncio con gran estrépito un tema nuevo, y colgaron de la baranda de la tarima de la orquesta un cartel que decía: “Emad le Laniru”, Que quería decir aquello? Lorenzo reveló, -al revés- entonces se leía “Dame el urinal”, ese fue el titulo de la milonga que tocarían. Luego ese titulo fue cambiado por “Señor comisario”.

El repertorio: en la formación del repertorio de “La academia” cooperaban todos los aficionados del suburbio, era corriente que cualquier cantor o tocador de barrio tuviera su pieza original. Lo que no ocurría con los músicos de conservatorio quienes ejecutaban piezas europeas y pocas veces componían.

“La batería de percusión de Lorenzo era una lata y un palo. Y tanto el vals, como la mazorca, el paso doble o la polka eran sometidos a la técnica milonguera del baile con corte, obteniendo efectos de estética desorbitada y disciplinada a la vez.
Acudían a la San Felipe la juventud masculina de todas las clases sociales, pero de espectadores (o alumnos), porque allí donde bailaba el orillero, el que bailaba sin saber, se jugaba a un ridículo seguro”.

El negro criollo siempre se distinguió como buen bailarín.”El negro” y su compañera formaban la aplaudida “yunta brava” .
“El la tomaba de la cintura con el brazo derecho y con la izquierda tomaba la derecha de ella y la afirmaba sobre su propia cadera izquierda. La compañera pasaba el brazo izquierdo por arriba del hombro, las cabezas muy juntas, sien con sien”.
“Así avanzaban como si fueran una sola pieza y la pareja se escurría muy lentamente. De vez en cuando un corte. El negro despegaba del suelo el pie, primero el talón con el que describía un semicírculo sirviendo de eje la punta, que no se ha desprendido del suelo, y luego el envión para terminar la vuelta, y volvía la pareja a su deslizamiento de reptil dominando sutilmente el ritmo”.

La banda occidental del Plata:

A su vez, el cabotaje constante Montevideo-Bs. Aires fue transmisor de estas modalidades de una banda del Plata a la otra, creando una unión indisoluble entre las dos orillas. Así llego algún tiempo mas tarde la Milonga a Bs. As. Pero aun con el nombre de “baile con cortes”.
En Bs. As. El pueblo era muy aficionado al baile, se bailaba hasta en las veredas al son del instrumento que se tuviera a mano. La milonga comenzó a llamarse, “baile con quebradura” o “baile con corte”.

Cuando el corte llego a Buenos Aires se instalaron varios salones de baile,. Los mas conocidos fueron la de Carmen Varela (en plaza Lorea)y la de Pozos e Independencia. Hacia 1890 se abrieron sobre la calle Corrientes los llamados “peringundines” (vocablo Genovés que denominaba este tipo de locales) donde se bailaban danzas europeas (chotis, mazurca etc.) pero acostumbrados al bailar sin abrazo, aun lo hacían separados. Pero el baile con corte (milonga) con abrazo al estilo montevideano comenzaba a imponerse lentamente en las orillas.

El Tango.

Al principio la palabra denominó a los tamboriles por onomatopeya del sonido que producían (tan-gó).

Las primeras referencias históricas al tango datan de 1808. En ese año los vecinos se quejaron ante Elío para que prohibiera “los tangos de los negros” por el barullo que producían. En 1866 se difundió mucho en Montevideo un tango a lo “Raza africana” llamado “El Chicoba” (en bozal, “El escoba” o “El escobero”), pero este tango poco tenia que ver con lo que el tango fue luego.

Y llegamos a 1898 sin que nuestro Tango cuente entre sus homónimos anteriores con ningún pariente sino muy lejano. Su único antecedente claro es la Milonga oriental nacida en los 80 para ser bailada en los cuartos de chinas, en la San Felipe y en los bajos montevideanos. Ella es la única y verdadera “madre” del Tango.
En 1898 la compañía – Teatro Nacional Rioplatense – estrenó en el teatro Apolo de Buenos Aires, el primer sainete criollo, titulado, “Ensalada Criolla”, en el cual dos actores cómicos bailaban una milonga (pero sueltos, sin abrazo).
Los directores de las compañías de teatro eran casi siempre extranjeros, y para componer música criolla se hacían asesorar por músicos Rioplatenses (como el uruguayo Arturo Nava, o Trejo y De María, argentino y uruguayo respectivamente). Que daban a los directores extranjeros las canciones completas para que las pasaran al pentagrama.
Así la “Milonga Sainetera” empezó a popularizarse; en los afiches de los sainetes lucía con frecuencia “tango y milonga” como si se tratara de dos cosas análogas con diferentes nombres, y poco a poco ambas se fueron identificando.
Fue pues el Teatro Nacional Rioplatense quien convirtió la Milonga montevideana en Tango. Y por este medio se introdujo paulatinamente en las tertulias familiares.

En Montevideo en esas primeras épocas (1898 a 1900) se cultivó poco el pentagrama,… pero la producción teatral porteña suplió esa falta. Nunca preocupo a los orientales que aquella fuera su Milonga bajo otro nombre, y esa indiferencia fue la primera concesión de argentinidad.

Al entrar la Milonga a los teatros
, paso a la sociedad, pero con una forma mas lavada que podía soportar sin avergonzarse la familia formal. En los salones de las buenas familias la bailaban con compostura, y exentas de cortes indecorosos o atrevidos.
Se instalaron entonces en Buenos Aires “academias de tango” “distinguidas” en salones de lujo con “maestros” en esmoquin muy alejados de los compadritos de la San Felipe.
Pero en el suburbio el tango mantuvo su carácter original. En el suburbio bonaerense, igualmente el tango “de sociedad” ejerció influencia y el tango orillero suavizo sus figuras , aunque sin perder personalidad, dado que el arrabal lo contenía en su propia esencia.

En Montevideo no hubo salones de esta clase “distinguida” porque la sociedad Montevideana conocía demasiado de cerca el malevaje del tango, y nunca hubiera frecuentado en forma publica una academia de tango, lo cual hubiera significado un desprestigio social ilevantable. Esta reserva injustificada (puesto que el tango social estaba lavado de las licencias milongueras) no pudo anularla ni la aceptación de la aristocracia europea. Así el tango se mantuvo casi intacto en el suburbio algunos años más. Aunque el constante trafico cultural político e ideológico entre ambas capitales de a poco fue haciendole ganar aceptación.

La expansión: en enero de 1907, durante una fiesta oficial en honor del ex-presidente argentino Roca, los brasileños bailaron Machicha (Maxixa), lo que animó a algunas señoritas allí presentes, que estaban de regreso de Francia, a bailar un tango.
El cronista argentino encargado de cubrir la nota para un diario de la época, nos transcribe el relato de las chicas quienes dicen que esta nueva danza sudamericana llamada Tango cundía por los salones de ParÌs, donde abrieron varias “academias de tango argentino” bajo la dirección de polacos, rusos, o franceses, que enseñaban por referencias de viajeros que habían estado en el Plata. El tango como buen criollo compadrón y astuto, mareó a los asombrados europeos con sus millones en piel y sensualidad.

El tango triunfó casi sin saberlo, París se fascino con este “baile de negros”, porque no se había conocido antes ninguna danza en parejas abrazadas que se le asemejara; se presento como una innovación inestimable en la coreografía social. Soberano de la armonía de la danza, esa fue la base de su triunfo artístico. Las sociedades encontraron en el Tango su confidente de emociones espirituales e instintivas.

Habituados a que nos menosprecien, a los rioploatenses esta noticia nos costó creerla, pasaron varios años hasta que
Canaro cruzara el océano atlántico con la gloriosa “Cumparsita” y por fin enseñaron en aquellas “academias europeas de tango” maestros Rioplatenses.

La tristeza: Tienen la Milonga y el Tango una misma raíz, inmigrantes que perdieron su patria, africanos arrancados de su tierra para ser esclavos, su música es nostalgia, ansiedad o alegría, pero siempre con un velo de dolor por lo perdido y amor por quien nos contiene ahora. Inmigrantes, criollos y esclavos fusionaron su sentimiento, dando nacimiento a una sensibilidad diferente a todas las antes vistas, una emoción única y típicamente rioplatense, el Tango. Conocer el dolor hace mas profundo un abrazo… .

De como el pueblo uruguayo no reivindica sus tradiciones:

en el complicado proceso evolutivo de la historia del Plata, Unitarios y federales con tantas idas, venidas, uniones, rupturas y traiciones que finalmente terminaron con la independencia de la banda oriental del Plata que devino en República Oriental del Uruguay. La investigación folklórica nos revela con frecuencia características conservadas en las costumbres, lenguaje y artes del Plata, que son de origen uruguayo y de fama argentina.
Tal vez porque en su nacimiento realmente fueron un mismo país, los orientales ceden a sus hermanos argentinos sin demasiadas protestas sus derechos de autor sobre los mas caros patrimonios de su cultura. O tal vez por carecer de medios de propaganda para sus iniciativas, y de elementos intelectuales que se molesten en demostrarlas con la dedicación y el entusiasmo de sus hermanos occidentales del Plata.
No obstante esto, lo cierto es que el Tango es considerado argentino en el extranjero porque argentinos fueron los que lo reivindicaron fuera de fronteras, lo que no es poco meritorio. Y como consecuencia de esa ciudadanía, se hizo legítimamente un típico Rioplatense: Nacido en Montevideo y bautizado en Buenos Aires.

En las capitales rioplatenses, hervidero de razas, mercados de todas las transacciones, ergástula de todos los sentimientos, donde la defensa de lo nativo frecuentemente canjea sus valores por exóticas cuentas de vidrio. Sin embargo el pueblo custodió su música y su danza, sin permitir mas innovaciones que la estilización, que es un traslado simplemente a mejor técnica pero no a otras armonías o sentimientos.

Los tangos nuevos introducen elementos contemporáneos pero siempre bajo la estilización de ritmos que son la quintaesencia de la tradición tanguera. De no ser así, están condenados a ser un fracaso total en su propia tierra, la mas mínima tónica foránea dentro de la propia es interpretada como un irrespeto artístico que inhibe el aplauso regional.

No significa esto que se rechace la música de otros pueblos, por el contrario; porque en defensa decidida de lo propio no interviene el regionalismo excluyente; a cada uno lo suyo, y se aprecia con entusiasmo la producción de otras culturas. Pero para lo nuestro severa custodia, que demasiado hemos dado y estamos dando a manos llenas, para que también entreguemos nuestra alma.

El arte aborigen en el Rio de la Plata:

Si bien en Buenos Aires y en la banda Oriental (uruguay) se aniquiló la población aborigen en un verdadero genocidio. En el resto de la Argentina las razas originarias no han desaparecido, y aunque obligados a sostener una lucha sin tregua para el respeto a sus derechos y la conservación de sus tierras, viven y poseen un tesoro de arte aborigen.
En Uruguay en cambio fueron salvajemente asesinados en todo el pequeño territorio Charrúa (nombre dado a la tribu principal que habitó la banda oriental del Plata), y de su cultura no subsiste en la actualidad mas que lo que los antropólogos de la Facultad de Humanidades y Ciencias cuidadosamente desentierran de sus tumbas y las influencias que antes de su exterminio total han ejercido en el espíritu del “gaucho oriental”. Los ultimos aborigenes orientales fueron asesinados en masa en la emboscada que el “civilizado” unitario Fructuoso Rivera organizo a orillas del arroyo “Salsipuedes” .


Bibliografía: El presente material ha sido mayormente extractado del trabajo investigativo realizado y escrito por el historiador Vicente Rossi en 1917 y publicado en Buenos Aires en 1926 por la casa editora “Imprenta Argentina” bajo el titulo “Cosas de negros”. Tambien he consultado “Oribe” de Julio Cesar Vignale. “Historia Uruguaya” de Jose Pedro Barran, “Historia de los orientales” de Carlos Machado, “Rosas y su Epoca ” de Ernesto Quesada.

Maria Noel Gonzalez Talice.

2 Responses to Origen del tango, la milonga y el candombe.

  1. Me encanto ! muy buen trabajo !

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